CURAS Y PASTORES PERVERSOS

Cipriano Bernal Gazdás


Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Los católicos y evangélicos se encuentran conmovidos en sus corazones. Celebrarán una vez más la crucifixión de Cristo. Cosa curiosa, estos seres que viven en la interrogación, no se cansan de estar martirizando al maestro Jesús. Que fijación de repetir y repetir todos los los años, esas escenas donde el compañero revolucionario, es golpeado, humillado y asesinado por los romanos- ojo- los romanos no los judíos. Los romanos, esos mismos que hoy disponen de una iglesia mentirosa y llena de violadores, sátrapas y homosexuales.

Sacerdotes que como Juan Pablo Segundo protegieron a pederastas como finamente le llaman hoy a los maricones que abusan sexualmente de los niños. Hay tenemos sin llegar a levantar falsos el caso Marcial Maciel. El gloriosamente enfermo sexual, que fue señalado por valientes jóvenes seminaristas de haberlos sometido a sus más bajas pasiones y deseos carnales. Los curas del clero católico, y los pastores sin lugar a dudas, se alzan en jueces de la humanidad y la sociedad, cuando no han pasado el examen de autoridad moral que debieran tener. Quién no conoce a sacerdotillos y pastorcillos que han violado el secreto de confesión y han denunciado a todo aquel pobre iluso que confió en ellos ante las autoridades, para ganar favores del gobierno.

Tenemos que los hombres de dios, aparte de maricones algunos de ellos no la mayoría, son socios de la delincuencia organizada. Salva a la iglesia aquellos curas que luchan por causas sociales y alzan su voz para defender causas justas, pero son contados con los dedos de la mano, el resto es la basura que ha dejado la historia en la humanidad.

Por cierto habrá quién se dé golpes de pecho y sentones en el cirio, porque la canonización de Juan Pablo Segundo, que habrá de hacer Ratzinger que en su más fiel traducción al inglés su apellido se traduce como RATA CANTANTE, y no es para menos a la rata cantante le gusta cantar por cierto, es un sujeto hay que decirlo tiene una capacidad que se percibe, ha escrito 600 libros de moral, derecho canónigo, teología. La única capacidad de la que carece es de la capacidad de la verdad. Porque la verdad os hará libres, y los católicos, sobre todo los mochos son dados a pervertir la verdad.

La canonización que harán de Carol Wojtyla alias Juan Pablo Segundo, es un truco de mercadotecnia, publicitario. El Vaticano seguramente está cayendo en la quiebra resultado de la vida licenciosa de sus cardenales y su príncipe, que por cierto tienen una vida más digna que la de un rey. Viven de sus fieles, todos ellos aportan al tesoro del Vaticano para que los “hombres de dios”, puedan tener una vida sacrosanta, rodeados de los mejores lujos, de una comida tan variada aunque en gran parte del mundo se mueran de hambre.

Con razón el maestro dijo alguna vez: Mi casa la han convertido en cueva de ladrones. Vaya, vaya, cuanta verdad que es insoportable escucharla. Jesús predijo el destino de su iglesia, una institución corrupta que hoy en nuestros tiempos es la sede de los peores males de la humanidad: La gula, la soberbia, el sexo con todas sus variantes, la mentira, el orgullo. Sois los falsos apóstoles.

Arzobispos que se venden por 30 monedas de plata que como en Oaxaca, lucran con la pureza del evangelio para convertirlo en el escudo que protege gobernantes corruptos. Hay tenemos a Chávez Botello, durante el mandato de Ulises Ruiz, el señor Chávez, fue instrumento de critica a los movimientos sociales. Hoy critica porque así le conviene, a quienes protestan y a alzamientos que surgen por causa del mal gobierno. Pelillos a la mar, pero este sacerdote es el ejemplo vivo de la contradicción en la que han caído los sacerdotes del Vaticano.

Hay que recordar a Cristo es verdad, pero recordarlo vivo, venciendo a la muerte. Hay quienes se regodean en su crapulencia viéndolo crucificado y ensangrentado. Como gozan los parias cuando Jesús exhala su último suspiro. Sin embargo Jesús vive y no por los corruptos curas y pastores, sino mandato divino y un destino histórico. En memoria del compañero revolucionario caído en batalla.

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

¡¡¡ VIVA LA LUCHA POPULAR, VIVA CRISTO COMPAÑERO REVOLUCIONARIO!!!