ENTRE MÁS CONOZCO A LOS HOMBRES; MÁS AMO A MI PERRO

Cipriano Bernal Gazdás


Entre más conozco a los hombres; más amo a mi perro


Un incidente menor desnuda la verdad del perfil de un trabajador de los Servicios de Salud de Oaxaca,un patán estresado, choqueado que hoy sabemos se llama Héctor Carbajal González, que no le importó ofender, agredir, amenazar y faltarle al respeto al representante de la institución de los SSO en Oaxaca, Celestino Alonso Álvarez, por la simpleza que el funcionario público les sugirió que las donaciones para los damnificados del terremoto, que habían llegado de Toluca, las realizará la SEDENA y/o SEMAR, como lo había solicitado la población en general.

Ante esto hay que preguntarse; en manos de este tipo de sujetos como el señor Carbajal ¿ estamos los usuarios de los SSO?, como asi es , créanme, da terror caer en manos de un sujeto deslenguado, agresivo, ofensivo, sin capacidad de discernir, imprudente, falto de seriedad, que no reparó en poner en peligro la vida de un funcionario por el hecho que, Celestino Alonso, solo estaba dando a conocer a la horda de trabajadores de salud que estaba en ese lugar, se cumpliera con las instrucciones que se había dado por parte de la Presidencia de la República. Si no saben toda la zona de desastre está en estos momentos en emergencia y al estar en emergencia, quien toma el mando de todo son las instituciones.

Pero otra cosa que no saben e ignoran como muchas cosas esos trabajadores de salud en particular, es que había denuncias de damnificados de que en ese lugar donde fue el incidente, se repartían despensas sin que quisieran darlas a quienes habían llegado a solicitarlas, por esa razón, el titular de los SSO se traslada al lugar para saber quienes a nombre de salud, realizaba ese tipo de actos contra la población, y lo que encuentra son insultos y amenazas, sobre todo de un sujeto que hoy sabemos es conflictivo y agresivo, incluso contra los mismos pacientes, como lo es Héctor Carbajal González originario de la Ciudad de México.

Hay que poner en orden las cosas, no podemos como sociedad realizar actos como se nos venga en gana, mucho menos querer satanizar a las instituciones y pasarlas por el arco del triunfo.

EL empleado de los SSO, Héctor Carbajal González, actúo muy mal, usó el higado antes que la cabeza, y exhibió su flaqueza, sus errores, su incapacidad y madurez. 

No era para tanto agredir al funcionario, que se sobre entienda que Carbajal está indignado por no sabemos que, es un problema particular que debería de canalizarlo con profesionales para descansar de ese estrés, pero no expresarlo incluso tratando de golpear al Secretario de Salud de Oaxaca.

Si no muestran respeto para sus superiores, ¿que respeto pueden recibir los pacientes y usuarios de los SSO?, no era el camino, no tenía porque indignarse tanto Carbajal, pero lo hizo, hoy puso en la mira a los empleados de salud y los muestra como seres inpensantes, ignorantes porque la zona del Istmo vive bajo el PLAN DN-III, claro no todos los empleados de salud son así, conocemos a doctoras y médicos, con una gran capacidad y preparación, a empleados con prudencia y educación, aunque siempre hay fríjoles  en el arróz.

Que lastima que este tipo de personas que ni son de Oaxaca, satanicen la labor del gobierno federal y estatal y pongan en duda el apoyo que reciben los damnificados. Ojalá este sujeto muestre su cédula profesional, porque ni a eso llega. 

Por cierto tanto sombrerazo, y las despensas que enviaron médicos que es bien recibido se entregará al huarachazo limpio, como querían los empleados y el archirecontra agresivo Carbajal González.