¡¡¡ ABUELITOS GACHOS !!!

Cipriano Aniceto Bernal Gazdás

Abuelitos gachos

Antes que cualquier perro ladre, le diré a Elena Poniatowska, que el que se lleva se aguanta. 
Después de la barrabasada dicha por la supuesta escritora, del libro la noche de Tlatelolco,contra las mujeres del Istmo, en Juchitán durante la Feria del Libro en ese lugar, la fans número uno del Peje Lagarto, dejó de ser el punto de partida de la intelectualidad, mostrándose como una misógina, que atacó a las mujeres indígenas vulnerando sus sentimientos , diciendo que por "tomar cerveza las juchitecas son panzonas y mensas".

Que se puede esperar de una señora que como Elena Poniatowska grita a los cuatro vientos su simpatía por el caudillo de Macuzpana. Se necesita estar atrofiada de sus facultades mentales para asegurar que un Mesías que padece narcisismo y que se regodea en su esquizofrenia como Andrés Manuel López Obrador pueda cambiar a México

Que pueden esperar los indígenas de un gabinete como el que ya formó López Obrador, en la que se incluya a fascistas como Elena, que tienen el descaro de criticar a los pueblos, y llegan a extremos tan preocupantes de poner en evidencia las culturas y en su loco afán por decir estupideces, establecer condiciones de represión a nombre del caudillismo y el peligro que representa para México El Peje Lagarto y sus alocados planes de gobernar al país.

No podíamos esperar más de una mujer como la Poniatowska que dice ser la Fan número uno de un iluminado, que sueña con ser Presidente de México, para convertir a este país en otro Venezuela, donde haya hambre, pobreza, muerte, represión. Dios los hace y ellos se juntan.

Denigró y ofendió a las mujeres del Istmo, con su lengua atacó a quienes con sus manos logran que esa región avance. Manos trabajadoras, mujeres que llevan a sus hogares comida y fortaleza.

Elena Poniatowska no puede compararse con una sola mujer del Istmo, desde niñas esas mujeres se acostumbran a luchar para comer, a trabajar para tener sus propias cosas, nada que ver con una mujer que se montó en una tragedia para vivir de ella, la tragedia del 68, le ha servido a hombres y mujeres como esta sedicente escritora para vivir de la sangre de quienes cayeron esa noche.

Verguenza le debería de dar a la promotora del Peje Lagarto, hablar de las mujeres trabajadoras del Istmo, verguenza le debería de dar a Poniatowska, vivir de la sangre de aquellos que se creyeron guerrilleros de banqueta en 1968.

Nada podemos aprender ni esperar de las palabras de quien cree como la Poniatowska , firmemente en un energúmeno y enfermo mental como el Peje Lagarto.

Elena fue una firme promotora de Andrés Manuel López Obrador para Presidente Legitimo, realizaron un circo de toma de posesión de un payaso en 2006, y fue la Poniatowska quien exigió que se le colocará la banda presidencial al político de chiste, en el más burdo evento de la historia reciente de México, impulsada por patéticos seudo izquierdistas, los mismos que han llevado al socialismo a la calle de la amargura, que golpean con la izquierda para cobrar con la derecha.

Esta es la Poniatoswka, no solo dice pendejadas también las comete.