ENTRE TRANZAS, HIPÓCRITAS Y GANDAYAS TE VEAS

Cipriano Aniceto Bernal Gazdás




La situación en los Servicios de Salud de Oaxaca continúa y mientras algunos líderes de la Sección 35 del SNTSA, se reúnen en lo oscurito con Alejandro Murat, no sabemos para que, la incertidumbre crece y aquellos empleados que tenían la esperanza que André Manué López Obrador, fijará posición frente a su socio electoral, José Nelson Murat Casab, sobre el tema de los trabajadores de los SSO,naranjas y limas, el candidato de los ilusos de MORENA no dijo absolutamente nada y eso molestó a la mayoría de los médicos y enfermeras y ahora la consigna será el voto de castigo para todos los partidos políticos, boicot en Oaxaca contra las votaciones.

La base de los SSO exigió tajante que no habrá marcha atrás a las exigencias: Pago inmediato de las quincenas- las cuales podrían ser pagadas este martes 30 de enero-, no al despido de personal de contrato y regularizados, y la renuncia de Juan Ramón Díaz Pimentel.

Creo en mi humilde opinión, que la renuncia de Díaz Pimentel debe ser imperativa, no es sano para el gobierno de José Nelson -perdón quise decir Alejandro-, que siga al frente de los SSO un sujeto que se peleó hasta con la cocinera, traerá consecuencias políticas y no ayuda a nadie que después de ser cuestionado Díaz Pimentel, que se haya perdido el respeto y sobre todo, el rencor que hay en contra de el, insista en estar al frente de los SSO por instrucciones de Murat.

Esta lucha está enseñando a la base que la unión debe ayudar a cambiar y ojalá pudiera darse un cambio inmediato para la defensa de los derechos laborales.

Mientras tanto los que confiaban que el representante de la Momisa de MORENA, saliera en defensa de los médicos y enfermeras de los SSO se equivocaron. El abuelito que parece que no llega a las votaciones, ya se duerme solo en los mitines, no quiso decir nada a favor de la lucha, según me dijeron esos que todo lo saben, tiene compromisos y pactos con José Nelson Murat Casab.

Mientras sean peras o perones, vamos juntos, hasta la caída del déspota y arbitrario Juan Ramón Díaz Pimentel.