Cipriano Bernal Gazdás 
¡¡Quién los mató!!,para la mayoría,los ciudadanos de a pie,para quienes todos los días trabajan,la muerte de Marta Erika Alonso,Gobernadora de Puebla,su esposo Rafael Moreno Valle y otras tres personas más,está llena de tenebra y especulación.
El Secretario de Seguridad Pública,Alfonso Durazo,exige no especular y se adelanta a decir que “después de un meticuloso análisis no se encontraron explosivos”.
El funcionario del gobierno de López Obrador atropelladamente y sin reparar en sus dichos,sin experiencia y protocolos,comete errores: lo ideal sería decir: no se encontraron residuos de explosivos, porque obvio,jamás van a encontrar explosivos en un artefacto que explotó al caer o en el aire.
En fin;en su prisa por querer aclarar,se cometen errores técnicos y de protocolo, lo que no puede explicar,sería el tiempo en el que se desarrolla la supuesta investigación.¿Se puede hacer un análisis meticuloso y preciso en pocas horas?
No es permisible hacer especulaciones ni allanar espacios de oscuridad,sin embargo los errores que comete Durazo,llevan a pensar que se mueve a ligereza y hasta de forma frívola, la investigación de la muerte de dos personajes públicos y tres personas más que iban en el Augusta siniestrado.
¿Acaso ya dio dictamen la empresa involucrada fabricante del Augusta?
Hay miles de preguntas y nadie puede parar la especulación.
Que se acuerde López Obrador que el también especuló sobre la muerte de los 43 de Ayotzinapa.
Querer parar o desaparecer la especulación por decreto o por orden presidencial,es tanto como intentar cerrar la boca y exigir a millones dejar de pensar.
La investigación debe de hacerse por instituciones externas.Bienvenidos los investigadores extranjeros como el FBI.
Las muertes de los cinco que iban en el helicóptero debe de aclararse.
De entrada López Obrador debe de reconocer que no estaba con Marta Erika y Rafael Moreno en una relación de amistad.
A eso lleva la arrogancia y el despotismo,Andrés Manuel López Obrador.
Para muchos hay sospechas contra Andrés Manuel López Obrador y Luis Miguel Barbosa,y nada ni nadie evitará que ésta siga creciendo.
Salvo una investigación imparcial y externa.