Cipriano Bernal Gazdás 
Alguien debería decirle al copetes Enrique Peña Nieto que regrese a recoger la cochinada que dejó en México.
PRI hizo pacto de impunidad con López Obrador para no ir a la cárcel todos los corruptos de ese partido, de haber llegado el PAN al poder.
Ni votaron 30 millones de mexicanos, ni hubo elecciones transparentes, fue un montaje de las mil y una marranada, con el fin de imponer al imbécil que podrían manipular para no ir a la cárcel.
Pero el títere les resultó maquiavélico y aterrador, sumó con los militares para darles dinero a manos llenas y tener contentos a los represores, cual viles prostitutos se regodean en mieles del dinero y protegiendo narcos.
El narco ejército apoya a López Obrador y de seguir así, que Dios agarre confesados a los mexicanos, la militarización del país conviene a los imperialistas del norte para poder tener bajo control a México, ésta aumentará, con decirles que se pretende colocar a los guachos como los héroes en esta pandemia.
El ejército pasó de tener honor a un grupo de la delincuencia organizada apoyando a un demente que lleva a México a la destrucción.
Nadie se explica que hacen la soldadezca con traje de campaña en los módulos de vacunación contra el COVID19. O esperan terminar el virus a punta de pistola o van a fusilar a los opositores al régimen bananero ahí mismo.