Cipriano Bernal Gazdás

Desde que los toficos dejaron de ser los preferidos de los niños surgen en la vida pública seres anormales y corruptos, bestias que podrían ser el ejemplo vivo del apocalipsis zombi.
Se acuerdan de Alejandro Salvador Cruz Pimentel aquel raterillo en el gobierno ¿de Gallino Cué?, por décima ocasión porque nunca se le hace, aspira a ser parte del Sistema Estatal AntiCorrupcion siendo un delincuente corrupto que fue inhabilitado y además posee decenas de bienes inmuebles mal habidos.
El pueblo se pregunta el porqué sujetos desalmados y mal nacidos como Alejandro Salvador Cruz Pimentel, se curan en salud siendo unos ladrones de pacotilla que simulan ser honestos y al final de la película resultan que siempre fueron los gachos de la película.
Alejandro Salvador Cruz Pimentel siendo funcionario en el gobierno de Gabino Cué, robó en despoblado y sustrajo dinero a lo lindo, tan es así que puso en entredicho a quien le brindó la confianza.
No contento con eso el ladroncito se puso según él a luchar contra los corruptos. Hágame usted el finísimo favor; un ratero criticando a los rateros. De qué hay cuches hay cuches y Cruz Pimentel no solo es cuche sino trompudo y de esos trompudos horribles.
Para que la Comisión de Selección del Sistema Estatal de Combate a la Corrupción sepa este suspirante a lavar su honra, formó una Organización Código Transparencia que es su punta de lanza para agredir a las aspirantes sobre todo cuando son mujeres.
Es decir, este ladrón, aparte de ser traidor, saqueador de los recursos públicos, lengua de trapo es un misógino que no respeta ni a su madre, tomando en cuenta que la señora es mujer.
De esa calaña quieren llegar algunos aspirantes al CPC, rateros y sin vergüenzas, misóginos, cuches y trompudos.
Tengan cuidado señoritas, señoras y señores de la Comisión, el perro carroñero de Alejandro Salvador Cruz Pimentel se quiere curar en salud.