LOS CHESPIRITOS COQUETEABAN CON EL CÁRTEL DE COSOLAPA

Cipriano Bernal Gazdás 




Y dijo Dios que nazcan las bestias roñosas y surgieron del averno los Chespiritos: José Esteban Bolaños Guzmán, Raúl Bolaños Cacho y Raúl Bolaños Cacho Cué.
Seres sin escrúpulos que por generaciones han robado al pueblo, han hecho su modus vivendi de asaltar en despoblado los presupuestos y saquear las instituciones.



Ahora sin pena ni gloria, en relaciones obvias con la delincuencia el ladrón recién salido del huevo, Raúl Bolaños Cacho Cué se plasma en imagen con Gustavo Díaz Sánchez, a una fiesta de cumpleaños a la que asistieron políticos, funcionarios y además ¿ya saben quién?,  por hay se dice que dos personajes gruesos de esos que dejan huella 🐾, y no es ni el gobernador, ni los presidentes municipales. Fue precisamente a raíz de esa tertulia que las imágenes se difundieron y los guachos, marinos y la policía de inteligencia de Veracruz, ubicó a quienes usaban la frontera entre Veracruz y Oaxaca para cometer diversos delitos.



Pero eso es Punto y Aparte, nuestro tema es el cártel de los Chespiritos, donde los atrofiados Raúl Bolaños Cacho, José Esteban Bolaños Guzmán y el imbecil Senador Cacho Cué, han hecho su minita de oro ayudados como hoy se sabe por capos.
Sin embargo como dicen en mi pueblo; “no hay mal que por bien no venga” y los Chespiros por lo menos el idiota más joven, Raúl Bolaños Cacho Cué, y el más viejo José Esteban Bolaños Guzmán, van a tener que explicar su relación de amistad con el jefe del cártel de Cosolapa.



El idiota útil para la mafia, o sea José Esteban no solo le gusta recibir regalos de la delincuencia organizada, también es un misógino, ignorante de la ley, asesorado por una gargantua que no terminó la carrera de abogado, pero se siente con la confianza de asesorar al Secretario Técnico del Sistema Estatal de Combate a la corrupción para violar la ley.
Sin embargo tanto va el cántaro al agua que el Chespirata tendrá que explicar el porqué se ha convertido en un agresor de las mujeres, cayendo en violencia política de género, usando recursos públicos para golpear a los integrantes del Consejo y además, contratando a malandr@s que están en listas de grupos delictivos y que se dicen periodistas para agredir a los integrantes del CPC.
Sabrá la SEDENA, FGR y Marina que José Esteban Bolaños contrató los servicios de una pagina cibernética y una sesuda “columnista” desinformada por cierto, para decir una serie de pendejadas tratando tanto la tundemaquinas y el ladrón de José Esteban Bolaños Guzmán,de desvirtuar la elección de integrantes del CPC órgano autónomo garante que por primera vez fue electo de manera democrática. Eso les enchila a los miembros de los partidos, a funcionarios como José Esteban Bolaños Guzmán sin fuerza moral para hablar, porque viene de una estirpe de rateros, porque el chespirata, familiar del verdadero Chespirito, se ha pasado la vida viviendo de lo ajeno, en el PRI y en el Verde Ecologista y si se puede en Morena. Porque este abuelo desde joven no ha trabajado, ni se ha partido el alma para tener sus propiedades, todo lo que tiene se lo ha robado como funcionario, en un sistema justo, democrático y popular este ratero habría pagado con carcel y sus bienes estatizados. En la utopía de que fuera AMLO un gobernante de izquierda.
Sin embargo este paria sin vergüenza, molotudo y profano, ladrón de pacotilla, se regodea en su crapulencia y aún siendo un ratero de abolengo porque eso son los Bolaños Cacho y los Bolaños Cacho Cué, dijera Jesús y no precisamente Jesús Martínez Álvarez; ”Sois generación de víboras”.Yo Cipriano Bernal Gazdás le agregaría víboras Mamadoras.
Esta familia de escorias han vivido del pueblo, han hecho fortunas creyéndose de la burguesía robándole al pueblo y aún así José Bolaños Guzmán, se plasma como un jurisconsulto que adecua la constitución a su conveniencia.
Se honra el ladrón en su dicho, cuando todos saben que además de ratero tiene nexos con organizaciones delictivas.
Esta es la nueva y vieja burguesía; llenos de dinero mal habido, sin moral, sin vergüenza y con muy pero muy poca madre.
Los Bolaños Cacho, Bolaños Guzmán y el recién surgido nuevo raterito Bolaños Cacho Cué pasarán no solo a la historia como una generación de ladrones del pueblo, además simpatizantes de organizaciones del crimen organizado.