La Mañanera de Sopas de Perico
EL FÓSIL DE RUFINO OLEA "EL GONZO"
MULTIMILLONARIO; Y LA BASE TRABAJADORA DEL SUTCOBAO EN EL HAMBRE
Cipriano Bernal Gazdás
Han de acordarse de Rufino Olea González alias "el Gonzo", aquel miserable hampón que llegó a la dirigencia del SUTCOBAO hace varios lustros,un abuelo pedorro que se ha convertido en el tirano de los empleados del COBAO, el clásico líder que chinga y no deja de chingar a la base sindicalizada. Está más traqueteado que los calzones de Rayito Changoya, dijera Sergio Castro López. Y que conste que el Memín conoce marcas de calzonzitos de los factureros y empresarios fantasmas, ubica todos los detalles de las nanches de varios politiquillos... ¡Aguas Noé, ya sabanas como son las colchas!
En fin después de esa sátira política, les sigo diciendo que el tal Rufino Olea alias "el Gonzo" llegó al SUTCOBAO con una mano adelante y otra atrás, comía memelas fiadas con doña Catita, y se le hacía agua el tenate. Ahora me dicen que el sedicente izquierdista, que decía lucharía por los derechos de los camaradas, resultó un burgués sin memoria, un vampiraso de los que menos tienen a los que les chupa sus derechos y su lana.
De esos líderes de necesita en el sistema capitalista que vivimos, los hampones del partido Morena están felices con un sedicente líder que sirve solamente para comer, dormir y robar. Es un corrupto que usa el poder para violar los derechos y a las mujeres necesitadas que caen en sus asquerosas manos.
Según dicen quiénes conocen de estos menesteres que Rufino Olea González el cocol, cierra bares y fruteros, y paga exorbitantes cantidades de dinero en sexo servicio y licor, acompañado por sus besa esferas, con cargo a la dirección administrativa del COBAO.
En los tiempos que se viven es imposible que sigan existiendo estas figuras de ladrones que se siguen amparando en la impunidad sindical, Rufino Olea González el ejemplo del pasado oscuro del sindicalismo charro, que tiene un tufo de estiércol.
Es urgente que los derechos de los trabajadores de base se prioricen y el miserable líder sindical demuestre con hechos que no se ha vendido cómo es su costumbre a los patrones, pero no lo hará porqué es un ratero.
Que diga como es cierto como administra las cuotas sindicales y cuanto recibe de la dirección del COBAO para hacerse el occiso y dejar de defender los derechos de los trabajadores.
Rufino Olea González es un hampón que se niega a dejar la mamila institucional. De andar gorreando memelas y atole; ahora se da vida aburguesada. ¡Es un gánster!
Según cuentan adquirió recientemente dos unidades en la Ford por más de 2 millones 350 mil pesos, ¿¡quién pompó!? Hace dos años adquirió una casa de campo en las playas de Puerto Escondido, una casa en la Noria, un departamento en Puebla, una casa en la Colonia Reforma, posee una propiedad en California y una cuenta de banca abultada. Ojalá se aclare está corrupción, ya es tiempo que Rufino Olea González se vaya a chingar a su jefa.
En otro orden de ideas les comentaré que Marco Antonio Hernández Cuevas el mugroso esperpento que se siente la zurrada de Kin Kong, se ha dedicado a vivir de la burradas del partido morongas.
El miserable Condorito, es un roedor de coladera, pero se siente una rata non plus ultra, según porque es priísta y lo capacitaron los mejores hampones del sistema político.
La verdad es que los morongas como el enano Jesús Romero López se espantan con el petate del muerto y se incan ante cualquier chingadera. Pronto saldrá a la luz pública las marranadas que ha hecho la rata de Marco Antonio Hernández Cuevas. Un muerto de hambre como varios PRImates que traicionaron a su partido.
Colocó a toda la recua de su artista en la administración de Calzonzin Jara.